La memoria pierde lastre cada día.

No por mucho ignorar se hace más liviana.

La historia de la cacería siempre la contó el explorador.

Y la de la persecución de gacelas, el león que quedaba.


L
a ciudad como Museo en Abandono.

Los grandes relatos que se esfuman,
menos la triste y duradera historia de la miseria.


T
odos los días paso por alli y las paredes cambian,

las salas muestran otra colección de arbitrarios, de imposibles,
de nunca más, de todavía nada cambia y a pesar de ello,
estamos como en el primer día de los mundos,
con una conciencia gastada de milenios,
sin atinar el próximo paso.

Se trata de MIRAR, mirar de nuevo.

Re-ver. Re-pensar. Las historias del mundo
desde cada uno, por un horizonte de solidaridad.

Mirar hasta lo más terrible
con nuestros ojoscorazones abrazados,
bailar las alegrías más merecidas
con los cuerpos compartidos.

PASEN y VIVAN