Boletín 5:2
ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
CULTURAL DE LAS AMÉRICAS
Diciembre de 1994
UN ESPECTADOR EN EL CONGRESO DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA, IIC, OTTAWA
Entre el 12 y el 16 de septiembre, se llevó a cabo en Ottawa, Canadá, el XV Congreso Internacional del Instituto de Conservación (IIC), bajo el título de "Conservación Preventiva: practica, teoría e investigación".
El IIC es una institución inglesa, reconocida mundialmente, de larga y sólida trayectoria en el terreno de la Restauración/Conservación, creado en 1950 ante la necesidad de terminar con el empirismo que prevalecía en la actividad de la restauración, y que se convirtió en una de las primera conciencias en este campo. Cerca de ochocientos participantes se reunieron en este congreso internacional, respetado por todo el mundo.
Los avances científicos de esta época han hecho que el "idioma" de las reuniones del IIC sea hoy día un sistema intrincado de gráficos y demostraciones de tal nivel, que el simple conservador no puede seguir íntegramente el desarrollo de una explicación. De modo que los espectadores tienen la obligación de leer - la noche anterior - las temáticas a desarrollar posteriormente, conformándose en todo caso con las conclusiones, que son la pieza más importante de esos laberintos altamente tecnificados.
Un hecho destacable fue la incorporación del español a la traducción simultánea para los concurrentes. Esto es sin dudas, una muestra de apertura muy importante, porque posibilitará la afluencia de profesionales hispanohablantes. Quizá en un futuro no muy lejano, se logre que sus publicaciones cuenten también con la opción castellana.
El desarrollo de un Congreso
El IIC selecciona la sede del congreso basándose en el respaldo de laboratorios e instituciones afines existentes en el país. En Canadá, la estructura fue brindada por el Instituto Canadiense de Conservación (CCI), que es también una institución de gran renombre, con impresionantes laboratorios de todas las especialidades y personal afable y dispuesto a la interlocución.
Una información interesante al respecto es que el CCI ofrece a los profesionales interesados una gran lista de publicaciones técnicas, de forma gratuita. Son éstos los estudios y trabajos que allí se producen y existe un catálogo que se puede solicitar por correo.
Incluido en el costo de inscripción al congreso, cada persona puede contar con los "Preprints", que es una publicación de los resúmenes temáticos a presentar. También es tradicional la existencia de los "Posters Sessions". Es una gran sala donde se exhiben pizarras con la descripción y desarrollo de algún trabajo realizado (fotos y textos), también fiscalizados por el comité de selección. En ellos se puede encontrar a los autores o responsables, con los que se puede dialogar personalmente acerca de los trabajos realizados. Este año, convivieron en la misma sala, los mostradores de ventas, donde siempre se encuentran representadas las firmas productoras de aparatos, materiales, accesorios informáticos y textos para la conservación.
El Contenido
La conciencia sobre el creciente deterioro de las colecciones más la escasez de presupuestos, etc., ha creado una nueva línea de conceptos en "conservación": la solución es prevenir el aceleramiento del deterioro, desde las pautas ambientales y con el control y la limitación en el caso de una inevitable intervención. El nuevo punto de vista es "conservación preventiva" que ha cundido razonablemente por los círculos técnicos, y ha dado lugar a las pautas sobre las que toda institución consciente hoy día se afirma.
Con la excepción del "Seminario sobre Conservación Preventiva en América Latina" (Agosto de 1993, Washington, D.C.), no existen precedentes sobre una reunión internacional en la que se haya centralizado la temática de la "conservación", en el sentido de "prevención de deterioro".
Debe destacarse lo que pareció más importante: "el ámbito de reflexión", la reconsideración de pautas que se dan por sentadas y la insistencia de importantes personalidades, sobre el uso del sentido común y el "manteniento básico" de las colecciones. Normalmente personas e instituciones tienen la expectativa de adquirir un equipo de ambientación, con la pretensión de que se van a solucionar todos los problemas. Y eso quedó demostrado: es una falsedad. Distintas presentaciones demostraron que a veces una compra de equipo sofisticado puede hasta sumarse a las complicaciones existentes. O que simplemente, es inútil!
La compra de equipo sofisticado debe ser estudiado por un equipo de especialistas para determinar si realmente eso es la solución. Ademas es caro y su mantenimiento es muy costoso. Las soluciones están mucho más cerca de lo simple y elemental: revisar el sitio y adecuarlo más convenientemente a las colecciones, buscando un mejor equilibrio interno, mediante estrategias más lógicas y accesibles.
No vale de nada soñar con la sofisticación, pues ello inmoviliza y aletarga las reacciones que cualquiera puede implementar, cuando toma conciencia de que las cosas no están muy bien. No sirve comprar un sistema de acondicionamiento ambiental, cuando las cuestiones básicas no están solucionadas. Una simple gotera en un caño que pase por dentro del edificio puede desbaratar cualquier pretensión de control. El orden, la acumulación caótica de los depósitos, las filtraciones, ventanas rotas, el tipo de limpieza representan un buen número de puntos a considerar, previos a cualquier otra decisión.
No fueron pocos los profesionales que habían concurrido con la expectativa de encontrar la solución definitiva a todos los problemas que les aquejan. Sin duda, deberán reconsiderar su postura, ya que un congreso sólo brinda las pautas de manejo y cada cual debe ingeniarse para ponerlas en práctica de la mejor manera posible. La magia, no existe!
Los Pasillos del Congreso
Sigue existiendo un clima de disociación entre restauradores y conservadores. A pesar de la nutrida concurrencia, faltaron una cantidad de profesionales que suelen asistir a los encuentros de "restauración." Es una casualidad - víctima de la crisis económica - o es falta de interés?
También se pudo observar que tanto en las presentaciones como en los "poster sessions", hubo una selección ínfima de trabajos originados en Latinoamérica.
Creo que la realidad implica fundamentalmente que no hay muchos intentos de presentaciones, debido a una serie de complejos que aún nos inmovilizan. Si a las comisiones de selección les lloviera una cantidad de ponencias, seguramente habría una mayor inclinación a aceptar nuestros trabajos y puntos de vista.
Los congresos nunca son desperdiciables y abren posibilidades de todo tipo para los profesionales concurrentes. Contactos, datos, materiales, todo lo que uno encuentra en ellos son - en su conjunto- una llave para el crecimiento y la amplitud de criterio requerido para ser mejores en lo que hacemos.
Insistiré en que lo más importante fue el ámbito de reflexión. Es este el sitio o el momento que permite revisar las actitudes personales y detenernos a pensar, para reconocer si es que realmente estamos haciendo las cosas como corresponde. Más lo cierto es, que en realidad, no deberíamos tener que viajar a un congreso para poder reflexionar....
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