Boletín 11:1
 ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
CULTURAL DE LAS AMÉRICAS

Marzo 2001

Las políticas internas de los museos frente al tráfico ilícito de bienes culturales (1)

El Universo requiere la eternidad...
Por eso afirman que la conservación de este mundo es una perpetua creación, y que
los verbos 'conservar' y 'crear', tan enemistados aquí, son sinónimos en el Cielo".
Historia de la Eternidad. Jorge Luis Borges

En las últimas décadas los museos han jugado un papel importante en la preservación y protección del patrimonio de la humanidad. Dentro de ese papel se destacan las acciones que han tomado para evitar el tráfico ilícito de bienes culturales.

Según la "Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales", más conocida como la Convención de UNESCO de 1970, "se consideran bienes culturales los objetos que, por razones religiosas o profanas, hayan sido expresamente designados por cada Estado como de importancia para la arqueología, la prehistoria, la historia, la literatura, el arte o la ciencia y que pertenezcan a las categorías enumeradas a continuación:
a) Las colecciones y ejemplares raros de zoología, botánica, mineralogía, anatomía, y los objetos de interés paleontológico;
b) Los bienes relacionados con la historia, con inclusión de la historia de las ciencias y de las técnicas, la historia militar y la historia social, así como con la vida de los dirigentes, pensadores, sabios y artistas nacionales y con los acontecimientos de importancia nacional;
c) El producto de las excavaciones (tanto autorizadas como clandestinas) o de los descubrimientos arqueológicos;
d) Antigüedades que tengan más de 100 años, tales como inscripciones, monedas y sellos grabados;
e) El material etnológico;
f) Los bienes de interés artístico tales como:
1. Cuadros, pinturas y dibujos hechos enteramente a mano sobre cualquier soporte y en cualquier material (con exclusión de los dibujos industriales y de los artículos manufacturados decorados a mano);
2. Producciones originales de arte estatuario y de escultura en cualquier material;
3. Grabados, estampas y litografías originales;
4. Conjuntos y montajes artísticos originales en cualquier material;
g) Manuscritos raros e incunables, libros, documentos y publicaciones antiguas de interés especial (histórico, artístico, científico, literario, etc.) sueltos o en colecciones;
h) Sellos de correo, sellos fiscales y análogos, sueltos o en colecciones;
i) Archivos, incluidos los fonográficos y cinematográficos;
j) Objetos de mobiliario que tengan más de 100 años e instrumentos de música antiguos." ( 2)

En su Artículo 2 la Convención sobre Defensa del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Artístico de las Naciones Americanas conocida como Convención de San Salvador de 1976 se refiere a " los bienes culturales en las siguientes categorías:
a) Monumentos, objetos, fragmentos de edificios desmembrados y material arqueológico, pertenecientes a las culturas americanas anteriores a los contactos con la cultura europea, así como los restos humanos, la fauna y flora, relacionados con las mismas;
b) Monumentos, edificios, objetos artísticos, utilitarios, etnológicos, íntegros o desmembrados, de la época colonial, así como los correspondientes al siglo XIX;
c) Bibliotecas y archivos; incunables, libros y otras publicaciones, iconografías, mapas y documentos editados hasta el año de 1850;
d) Todos aquellos bienes de origen posterior a 1850 que los Estados Partes tengan registrados como bienes culturales, siempre que hayan notificado tal registro a las demás Partes del Tratado;
e) Todos aquellos bienes culturales que cualesquiera de los Estados Partes declaren o manifiesten expresamente incluir dentro de los alcances de esta Convención." (3)

Por otra parte, la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural de la UNESCO de 1972, en su Artículo 1 considera patrimonio cultural "Los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia. Los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia. Los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas incluidas los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico." (4)

El Artículo 2 de dicha Convención considera el patrimonio natural "Los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico. Las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el hábitat de especies animales y vegetales amenazadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico. Los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural." (5)

De lo anterior citado no hay mención alguna a esa parte de la cultura conocida como la cultural inmaterial o espiritual o intangible. Y sin duda alguna lo intangible es también producto del hombre interactuando en sociedad en un contexto natural específico. Sin ideas, creencias, rituales (todos considerados como intangibles) no es posible la recreación material del hombre; pero sin objetos, dígase bienes, no es posible tampoco generar ideas, rituales, costumbres, mitos, etc.

De manera que los bienes culturales incluyen tanto lo material como lo inmaterial, lo mundano como lo espiritual. Existe el tráfico ilícito de lo tangible, de lo material y ese tráfico se puede tratar de controlar con la elaboración e implementación de leyes. Las ideas y costumbres así como pueden desaparecer en un territorio, pueden transcender a otros confines. El movimiento de lo intangible es difícil de parar, de suspender o de controlar.
"El patrimonio cultural también llamado herencia cultural, es la masa de esos objetos, los cuales como un todo son considerados de importancia para la identidad de una nación o de un grupo cultural." (6)

¿A quién o a quiénes les pertenece el pasado y los bienes culturales? ¿A la humanidad, a un país, o a un territorio o a una cultura específica? ¿Quién o quiénes pueden mantener los bienes culturales conservados de la mejor manera posible?
¿Pertenecen el pasado y los bienes culturales a todos y a cada uno de nosotros?, ¿pertenecen a un grupo específico? o bien ¿Es que ninguno tiene la propiedad sobre ellos? Mientras autoridades, políticos y museos han hecho esfuerzos para resolver estos interrogantes, el tiempo ha pasado y el tráfico ilícito sigue su marcha. ¿Cuántos países han perdido sus bienes víctimas del saqueo colonial de las potencias imperiales? ¿Cuántos países latinoamericanos y africanos ven menguada su herencia natural y cultural por el comercio de bienes? ¿Y cuántos museos famosos de Europa y Norteamérica conocidos por sus maravillas mantienen en sus exhibiciones y áreas de acopio hermosas piezas, sustraídas en cuestionables condiciones de los países del Tercer Mundo?

El Museo Británico o el Museo Egipcio en Verona, Italia, para citar estos dos, representan ejemplos de museos construidos con base en las riquezas que una vez tuvieron su origen en las antiguas colonias de ultramar. Ahora no son los museos, pero sí las compañías, los individuos y los comerciantes inescrupulosos los abanderados del tráfico de bienes culturales. El saqueo de bienes sacros, históricos y arqueológicos está a la orden del día. Costa Rica junto con Perú y Guatemala "figuran entre los países más saqueados del mundo" según un informe que utiliza datos de la INTERPOL en 1994. (7)

Muchas cosas se pueden hacer para cortar el tráfico ilícito de bienes culturales y naturales. Pueden dictarse leyes, emitir decretos y otras regulaciones. Ello es necesario. Sin embargo, por un lado, la educación de los ciudadanos es fundamental para incentivar en ellos el amor a la tierra y a sus ancestros, y lo que ésta y éstos han creado. Por otro lado, el mejoramiento de la situación económica y social de los habitantes es otro paso imprescindible para cortar el tráfico ilícito. Recordemos que muchas personas que se dedican al saqueo, al huaquerismo y a la venta de bienes culturales y naturales lo hacen por el instinto de supervivencia, el requerimiento de hacer unos cuantos centavos para mantener sus familias. Aunque también existen los mercachifles y "los de cuello blanco" que indignamente saquean nuestros bienes.

En lo que concierne a los museos ¿Cuáles pueden o deben ser algunas de las políticas internas que éstos lleven a cabo frente al tráfico ilícito de bienes culturales? En efecto, existen diversas políticas e iniciativas que los museos pueden realizar. Tengamos en cuenta que los museos son por excelencia las instituciones llamadas a recuperar, preservar y exponer aquellas expresiones y productos del hombre en sociedad en un marco específico. Para ello deben establecer sistemas de registro y catálogo de los bienes culturales; deben capacitar a sus funcionarios para llevar a cabo su misión de la mejor manera posible; deben, en cierta forma, convertirse en "policías naturales y culturales" de la sociedad. Algunas de estas iniciativas son:

Internas
1) Establecer sistemas de registro y catálogo de sus colecciones, incorporando el uso de computadoras (bancos de datos). El sistema numerario de catálogo debe integrar las siglas de la institución. Las siglas deben inscribirse en el Registro de Marcas del país, como siglas oficiales del museo. El sistema de registro y catálogo debe notificarse a las oficinas nacional e internacional de la INTERPOL, a fin de que éstas lo conozcan y se familiaricen en caso de que objetos sean sustraídos de los museos.
2) Realizar inventarios periódicos de sus colecciones. Por medio de estos inventarios deben, no sólo cerciorarse si los bienes están "físicamente presentes" en las áreas de almacenaje, sino también cuál es su condición física y estado de conservación.
3) El sistema de registro y catálogo debe ser eso: un sistema. No debe depender de interpretaciones o caprichos personales, es un sistema escrito establecido por cada institución, siguiendo los lineamientos de la UNESCO e ICOM.
4) Los museos deben coordinar actividades entre sí para mejorar los sistemas de registro y catálogo, y la capacitación del personal a cargo del registro y custodia de colecciones.
5) Es recomendable que cada museo, basado en los principios éticos profesionales del ICOM, elabore y adopte un Código Ético, el cual, entre otras cosas contemple lo siguiente:
- prohibir y desestimular la adquisición de bienes de dudosa procedencia;
- no realizar negocios ni actividades con individuos o entidades que adquieran y trafiquen con bienes bajo prácticas inmorales e ilegales;
- prohibir a funcionarios de los museos realizar avalúos de bienes culturales y naturales utilizando su posición institucional para fines personales. Recordemos que los avalúos que no sean los estipulados por la ley, pueden desatar especulación y estimular un mercado negro;
- documentar todos los procesos que involucren el uso de bienes, así como el cuidado y preservación de la documentación asociada y generada por las colecciones;
- las colecciones deben estar a cargo de personas especializadas;
- promover y cultivar el trabajo en equipo a fin de garantizar un tratamiento profesional de las colecciones y procesos cotidianos de los museos;
- los tratamientos de conservación y restauración deben respetar la integridad física de los bienes así como su información histórica, estética, uso y fines;
- la adhesión de los funcionarios, de las autoridades y directivos del museo a lo establecido en el Código Ético.
6) Los museos deben elaborar Políticas de Colecciones que establezcan los mecanismos mediante los cuales los museos adquieran, registren, cataloguen, conserven, restauren y desincorporen objetos. Esas políticas deben estar por escrito, y señalando claramente quién o qué instancia de la institución tiene la atribución de cambiarlas y modificarlas.
7) Los parques nacionales, las reservas naturales y estaciones biológicas deberían adoptar sistemas de registro, catálogo e inventario similares a los practicados por los museos, y comprender que aun los bienes vivos pueden ser inventariados.
8) Los museos y áreas naturales protegidas deben asegurar el acceso de investigadores nacionales y extranjeros a sus colecciones (a sus posesiones) para su estudio. Ese acceso debe reglamentarse a fin de que los investigadores conozcan como manipular los bienes y no realicen análisis que los destruyan.

Externas
1) Establecer programas permanentes de capacitación, tanto para sus propios funcionarios, como para policías, agentes de aduana, guardabosques, empleados judiciales y otros funcionarios de la administración pública. Dichos programas deben, entre otras cosas, incluir el estudio de leyes, convenciones y regulaciones que involucran al país y a los museos en lo concerniente a la protección y el tráfico ilícito de bienes culturales y naturales.
2) Elaborar una lista de los negocios dedicados al comercio de antigüedades y por ende, un seguimiento para comprobar si están exportando bienes culturales que son contemplados en la Convenciones arriba mencionadas.
3) Realizar sesiones de capacitación sobre leyes, decretos y convenciones concernientes a los bienes culturales y naturales, dirigidas a las agencias de viajes, empresas de turismo, guías turísticos, hoteles y otros negocios que se relacionen con el ingreso de extranjeros al país.
4) Establecer acuerdos bilaterales con las naciones vecinas y de la región para evitar el tráfico de bienes culturales y naturales.
5) Realizar campañas de concientización dirigidas a los ciudadanos a fin de que ellos comprendan que también son parte y responsables de la protección de los bienes culturales y naturales, tanto tangibles como "intangibles".
6) Establecer un registro nacional de bienes culturales y naturales en posesión de los museos, utilizando programas de computación comunes creando bancos de datos.
7) Solicitar al ICOM y a los Comités Nacionales del ICOM que organicen con la ayuda de entidades internacionales, seminarios, conferencias y otras actividades encaminadas a establecer puntos y acciones comunes para combatir el tráfico ilícito de bienes.
8) Incorporar la defensa, recuperación, preservación, estudio y difusión del patrimonio cultural y nacional dentro de la misión de los museos.
9) Enfatizar la vocación de los museos como entes educativos no-formales, desarrollando programas didácticos dirigidos al público y comunidades, sobre todo aquéllos ubicados en áreas consideradas de riqueza arqueológica y sujetas al saqueo y huaquerismo.
10) Promover que las autoridades y administración eclesiásticas del país coordinen con la entidades culturales y museos, la realización de inventarios de los bienes sacros considerados de valor histórico, religioso, documental y estético
11) Realizar actividades tendientes a concientizar a los dueños de anticuarios sobre las consecuencias para el país de promover y estimular el tráfico de objetos catalogados como bienes culturales.

Los conflictos y situaciones a nivel internacional siempre han repercutido en la "salud" de los bienes culturales. La dominación colonial implicó el saqueo de éstos. La maquinaria nazi invadió países, exterminó millones de personas y con ellas su experiencia y conocimientos, usurpó, saqueó y desarraigó obras de arte de su contexto, de sus creadores y de sus propietarios. Las batallas de la Segunda Guerra Mundial destruyeron miles de edificios y obras de arte, sin embargo, no pudieron enterrar ideas ni filosofías. Las guerras intestinas en países africanos y en Europa hoy por hoy no sólo matan gente sino también bienes naturales y culturales. Lo que ha pasado en Yugoslavia y Chechenia es preocupante: iglesias, museos, casas, obras de arte, calles, distritos, paisajes y gente han muerto a las manos de la intolerancia política y religiosa y de los intereses económicos.

La caída del bloque socialista, la anunciada pero no comprobada finalización de la guerra fría, la industria armamentista, el surgimiento de conflictos regionales y en el interior de las naciones, son actualidades que amenazan el pasado que intentamos preservar. Ese pasado son edificios, obras de arte, calles, paisajes, ríos, montañas, animales, gente, tradiciones, costumbres, ideas y esperanzas.

Aún no ha pasado el tiempo suficiente para sopesar si los tratados de libre comercio tan en boga, así como la globalización, constituyen una amenaza a las expresiones y culturas territoriales, regionales y locales. No esperemos la oportunidad en el futuro para tomar medidas. Es tiempo de defender lo construido y recreado por nosotros. No esperemos a que todos nuestros bienes culturales y naturales estén fuera de nuestro control para actuar. Están los museos y demás instituciones culturales para actuar y recomendar a los ciudadanos, a la sociedad civil y a las autoridades legislativas, ejecutivas y judiciales, las acciones a seguir para defender nuestro patrimonio y herencia aún en construcción.

 

Notas
1 Una versión anterior de este artículo fue presentada en el seminario "Políticas Museísticas frente al siglo XXI: una opción de desarrollo cultural", organizado por la Dirección General de Museos, Ministerio de Cultura. San José Costa Rica, 1997.
2 Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia Ilícitas de Bienes Culturales. UNESCO, París, 1970.
3 Convención sobre Defensa del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Artístico de las Naciones Americanas (Convención de San Salvador), aprobada el 16 de junio de 1976, en el sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, en Santiago de Chile.
4 Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural. Aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su decimoséptima reunión, París, 16 de noviembre de 1972.
5 Ibid
6 Messenger, Phyllis Mauch. Preface. In The Ethics of Collecting Cultural Properity:Whose Culture?, Whose Properity? Phyllis Mauch Messenger (ed). University of New Mexico Press, Albuquerque. 1993. 2nd. ed. p. xxi
7 Brent, Michel. "Le pillage des sites Archéologiques. Vers un avenir sans passé" en Revue International de Police Criminelle, n° 448/449 Mai-Jui/Juillet-Août 1994. Organización Internacional de la Policía Criminal. INTERPOL. Citado por Fernando García Días "Tráfico ilícito de bienes culturales. Un enfoque criminológico. En ICOM. El tráfico ilícito de bienes culturales en América Latina. 1996. p.54

Félix A. Barboza Retana
Museo de la Universidad Técnica de Texas
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Lubbock, Texas 79409-3191
USA
C-e: <mxfbr@ttacs.ttu.edu>

 


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