Boletín 10:1
 ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
CULTURAL DE LAS AMÉRICAS

Septiembre 2000

LA PRESERVACION EN EL FUTURO

Preservar la información asegurando la transmisión del conocimiento de una generación a otra es una actividad cultural antigua. Sin embargo, la preservación como un tema dentro de la bibliotecología y archivología tiene apenas unas pocas décadas. Al principio la preservación comenzó como restauración y conservación de objetos individuales derivando en gran parte sus orígenes de las tradiciones profesionales y técnicas del mundo de los museos. A la importancia que se le da en ese ámbito a la restauración y conservación de piezas individuales consideradas de un valor especial como objetos, la preservación en bibliotecas ha aportado el valor archivístico del objeto como portador de evidencia histórica. En poco tiempo la preservación se ha desarrollado como una parte fundamentalmente importante en el manejo de los bienes más preciados de una biblioteca: su colección. Paradójicamente, ya que se dedica a mitigar los efectos del envejecimiento, la preservación se ha convertido rápidamente, a la par que la informática, en una de las áreas mas futurísticas en el campo de la bibliotecología y la ciencia de la información.
El objetivo de cualquier programa de preservación es garantizar a largo plazo el acceso fácil a las fuentes de información de una institución. A medida que estos recursos crecen y cambian, también cambian los conocimientos necesarios para manejarlos. Un desafío curioso para una profesión que atrae sus mejores profesionales por su afición al pasado y sus objetos es la característica primordial de una estrategia de preservación hoy día: adaptarse rápidamente a lo desconocido, dada la tasa acelerada de cambio del momento presente, tanto en el volumen como en la utilización de los fondos de archivos y bibliotecas. Los especialistas en preservación, por sus habilidades para determinar restrospectivamente lo que el paso del tiempo, la manipulación y las condiciones ambientales adversas han hecho para dificultar el acceso a las fuentes de información en el presente, ahora son conminados a pensar hacia el futuro para determinar cuáles serán las consecuencias del paso del tiempo en soportes excesivamente frágiles del siglo XX como lo son las películas de nitrato y acetato, los discos de 78 RPM y LP, cassettes de video Betamax y VHS y por supuesto los más etéreos archivos de computadoras, creados en formatos que pueden ser reemplazados en un período de 24 meses. -Cómo podemos nosotros ayudar a preparar a aquellos que se están entrenando hoy día para comenzar carreras a largo plazo en esta profesión que está sufriendo cambios tan dramáticos y continuos? -Cómo podemos nosotros ayudar a preparar a los futuros expertos en preservación para un futuro completamente impredecible?.
Uno de los obstáculos que los especialistas en preservación deben conquistar exitosamente para entrar al siglo XXI con sus pies firmemente en tierra, es algo conceptual. Aparte de las tareas de restauración y conservación, los bibliotecarios y administradores de la preservación están obligados continuamente a mirar más allá de los objetos individuales que están en peligro e inclusive más allá de los objetos mismos, a la información que está almacenada sobre soportes frágiles como las cintas magnéticas o que no están almacenados sobre ningún soporte, sino que existen como fragmentos desconectados de datos-bits-en el disco duro de la computadora. En el breve período de tiempo en que la preservación y la conservación han existido como un departamento separado dentro de las bibliotecas de investigación, los especialistas han hecho grandes avances en el cuidado y la seguridad de los activos principales de una biblioteca, sus colecciones, enfatizando el cuidado de las colecciones y la conservación preventiva. Los administradores de preservación han conceptualizado e implantado estrategias globales para garantizar el acceso a largo plazo a las colecciones. Algunos de los elementos fundamentales de cualquier programa básico e integral de preservación son los programas de cuidado de colecciones, los servicios de encuadernación, reformateo de preservación, deacificación del papel, el mejoramiento de las condiciones ambientales, el entrenamiento para el personal y usuarios acerca del cuidado adecuado y la manipulación de los objetos, la etiquetación de los objetos en forma no invasiva para propósitos de seguridad, y los planes de preparación para emergencias y recuperación en caso de desastres. Estos programas ya existen en un gran número de bibliotecas.
Pero al mismo tiempo que los nuevos medios de creación y almacenaje de información proliferan a finales del siglo XX, aquellos responsables por la custodia de grandes colecciones cada vez con más frecuencia se enfrentan a preguntas difíciles, como -qué cantidad de información preservar y cuál es la mejor manera de garantizar el acceso fácil a la fracción de toda la información almacenada que sobrevivirá por varios siglos más. Las habilidades y el criterio desarrollado por los profesionales de la preservación - la habilidad para descubrir la forma original de un objeto y el propósito de sus creadores, y prolongar la vida del objeto o devolver el objeto al estado del momento de su creación tanto como sea posible? es precisamente el mismo conjunto de habilidades necesarias en el futuro, a pesar de que serán llevadas a la práctica en un contexto radicalmente diferente.
De la misma manera que los conservadores de libros deben aprender todo lo posible durante el curso de sus carreras acerca de cómo los libros han sido producidos y leídos a través de los siglos, y los archivistas de películas necesitan conocer todo lo posible sobre la producción original y exhibición de las películas, los expertos en preservación del presente y del futuro deben dominar los métodos de la creación y diseminación de la información digital. En el futuro el personal de un departamento de conservación completo reflejará la naturaleza híbrida de los fondos de una biblioteca empleando profesionales que posean el conocimiento o tengan acceso al conocimiento necesario para manejar una variedad de soportes. Esto significa que nosotros necesitamos estar entrenando tanto expertos en soportes específicos (archivistas de imágenes en movimiento y archivistas de sonido grabado, tanto como los conservadores de libros) y especialistas en la gerencia de un personal adaptable en medio de las tecnologías cambiantes. Inevitablemente con el tiempo, esto conducirá hacia una convergencia de las comunidades de preservación de bibliotecas y archivos, ya que más y más bibliotecas tendrán fondos de material no impreso en su rutina diaria y los objetos audiovisuales serán omnipresentes, de modo que ya no podrán llamarse realmente "colecciones especiales".
Pero lo más importante desde el punto de vista conceptual es la necesidad de que los expertos en preservación desarrollen un entendimiento preciso del contexto en el cual la información que no está basada en objetos es utilizada con el fin de asegurar que se capturen todos los datos de importancia vital que garanticen una recuperación verdadera de los mismos en el futuro. Cuando todos los datos se graban como ceros (0) y unos (1), esencialmente no hay un objeto que exista aparte del momento de la recuperación. La petición de acceso crea el "objeto", es decir, la acción de recuperación precipita el que se reensamblen
temporalmente los ceros y los unos dentro de una secuencia significativa que pueda ser descodificada por un programa de computadora o "software" utilizando un aparato de características específicas o "hardware". Por ejemplo, un catálogo digitalizado de una exposición de arte, los libros cómicos digitalizados o la pornografía digitalizada se presentan en forma idéntica porque todos ellos son literalmente indistinguibles uno del otro durante el almacenaje, a diferencia de un libro en una estantería.
Lo que entendemos tradicionalmente como preservación y acceso a los textos (por supuesto una premisa que solamente tiene pocas décadas) se derriba ante esta nueva forma de almacenaje y recuperación. El tiempo y la temporalidad adquieren nuevos roles en este mundo. No hay profesionales en las bibliotecas y archivos mejor equipados para pensar creativamente y productivamente sobre lo que significa esto, que los expertos en preservación cuyo trabajo es asegurar la continuidad e integridad a través del tiempo y contra el tiempo.
La preservación es actualmente una profesión pequeña pero capaz, la cual incluye a expertos en una asombrosa variedad de soportes sobre los cuales se graba una cantidad cada vez más amplia y más diversa de información. El desafío del futuro para los profesionales de la preservación es continuar mirando más allá del objeto hacia el soporte, más allá del soporte al creador y al usuario, y aceptar la responsabilidad de la custodia a largo plazo de todas las formas de almacenaje de información grabada en cualquier soporte con el fin de garantizar el continuo acceso a ellas. El desafío para los administradores de bibliotecas y archivos es entender el cambio que están sufriendo sus instituciones y, por consiguiente, ofrecer el entrenamiento y apoyo apropiado al personal encargado de la sobrevivencia de estos activos. Esto significa consultar con el personal de preservación antes de tomar decisiones, por ejemplo acerca de la adquisición de colecciones que tengan implicaciones de almacenaje y recuperación a largo plazo o la selección y manipulación compleja de las colecciones que van a ser reformateadas digitalmente. Significa la integración de las consideraciones de preservación al proceso de selección de computadoras (hardware) y programas de computadora (software) para dotar la infraestructura de la institución. Y significa sobre todo, la garantía para este grupo de administradores de tales activos de que habrá contínuamente las oportunidades de estudio, incluyendo asistencia a conferencias profesionales, que son esenciales para mantenerse al corriente de los cambios tecnológicos y sus aplicaciones.
Dado que los recursos de información representan una alta inversión financiera en archivos y bibliotecas, y dado el papel clave que los expertos en preservación juegan al asegurar la continua vitalidad y productividad de estos activos, el hacer algo menos de lo descrito anteriormente sería poner esos activos en un riesgo inaceptable.

Nota: Este artículo fue publicado en CLIR Issues (Council on Library and Information Resources) Nro. 3, Mayo/Junio 1998, páginas 1?6. También fue publicado en The Abbey Newsletter. Vol. 22 #2. 1998, páginas 1-2. Ha sido traducido y publicado en APOYO con las debidas autorizaciones del autor y del CLIR.


Abby Smith


Traduccción por Escarlet Silva y Amparo R. de Torres



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